Soy Matìas, tengo actualmente doce años de edad, soy el primero de ocho hermanos de mi familia; y , èsta es mi historia:
Desde los cuatro años y medio, acompaño a mis padres a las labores diarias de reciclaje, que èl las realiza en una industria metalùrgica y cartonera a las afueras de la ciudad.
Muy temprano en las mañanas, por no decir de madrugada nos levantamos, nos vestimos, cuando hay una agüita la tomamos con un trozo de pan si acaso sobrò de la noche anterior,salimos inmediatamente y apresurados, pues dìa a dìa debemos atravezar la ciudad por el lapso de dos horas y media para llegar al sitio de trabajo, lo hacemos a piè, pues no hay dinero para ir en autobus o como en la actualidad moderna en unos carros bien grandes, que la gente los llama trolebus o metrobus y que veo pasan hecho una bala.
Yo era muy normal en mi salud y vida, pero un dìa esto cambiò; pues, en los sitios de trabajo por efecto de la gran cantidad de ruido, smock y contaminaciòn; desde hace unos cinco años atràs empecè a sentir dolores y ardores en la barriga, como tambièn mareos, dolores de cabeza y se me nublaba la vista;como tambièn dolores y zumbidos del oìdo y no podìa a veces oìr nada, de lo cual avisè a mi papà y mamà, quienes me dijeron que ya me ha de pasar; y, cuando buenamente habìa me daban agua de manzanilla o cedròn con una buscapina que compraba en la tienda cerca de la casa al ir en la noche; y me ponìan leche del seno de mi mamà en el oìdo; pues no tenemos dinero para ir al medico me decìan.
Ha pasado el tiempo, actualmente despuès de un gran esfuerzo de mis padres me hicieron ver en el Hospital Baca Ortìz creo que se llama, por allà en el norte de Quito, por donde dicen que viven los pelucones. Allì los medicos despuès de verme y atenderme, dijeron a mis papàs que se han descuidado mucho conmigo y que han llegado bastante tade para ayudarme en otra forma; pues tengo yà una sordera avanzada y una enfermedad llamada càncer en la barriga que me carcome.
Todos lloraban y me abrazaban, yo no sabìa que pasaba, luego entendì lo que ocurrìa,mis enfermedades no tienen cura. Sin embargo yo, sigo ayudando a mis padres en sus labores y aunque en la escuela ya tengo problemas en el aprendizaje sigo ayudando a mis hermanos en los deberes que aprendì hasta cuando me fuera posible; no pierdo las esperanzas de salir adelante y de triunfar en la vida, cada dìa le pido a Dios por todos nosotros para yo no ser una carga para mis papàs y hermanos, sino màs bien una ayuda.
En el hospital me dan tratamiento dicen para lo que tengo, en el un caso recibo quimioterapias y ya estoy perdiendo el cabello, estoy casi pelado y he bajado mucho de peso y eso que soy super flaco; en el otro caso me han ayudado a travès del Vicepresidente de la Repùblica que nos visitò en el hospital, tengo ya turno en esta semana para el implante de un aparato en la oreja para poder ya oìr; pues despuès de unos exàmenes que me hicieron dicen que seguro puedo tener la posibilidad con ese aparato de oìr sin problemas.
Realmente en el calvario de vida que llevo, es grato saber que tengo muchos amigos a quienes puedo todavìa ayudar, pues estàn igual o peor que mì. Sin embargo les digo que no perdamos las esperanzas y que Dios como tambièn nuestros padres estàn con nosotros.
Sigo estudiando con profesores especiales en el hospital, extraño la ayuda que daba a mis padres y hermanos; quiero pronto salir bien para continuar haciendo lo que debo hacer para ayudad a mi familia; y si Dios me permite quiero ser un mèdico para salvar la vida de niños como yò.
Como ven, despuès de todo mis sùplicas en parte han sido escuchadas, y seguramente el resto igual Dios me escucharà y ayudarà a mis padres a solucionar mi caso.
Ahora te pregunto a tì amigo o amiga: ¿ Còmo estàs tù ? ¿ Ayudas a tus padres y hermanos o hermanas en la casa ? ¿ Haces responsablemente lo que te toca ? ¿ Eres felìz ?
Te digo que yo sì lo soy, pues tengo todo lo que muchos otros anhelarìan: amor, paz, comprensiòn, solidaridad, fe y por sobre todo seguridad de ser yo mismo y de entregar lo mejor para los demás.
Te agradezco el haberme escuchado, te deseo lo mejor y hasta pronto.
Tu amigo Matìas. Un abarazo.
EMILIO JOSÈ ROMERO GÒMEZ SEGUNDO AÑO " E "
1 comentario:
Estimados jóvenes,
Me interesa mucho este relato, porque es verdad, que aunque queramos ayudar a aquellos que lo necesitan, no siempre tenemos las posibilidades de hacerlo. Hablo concretamente del factor financiero que limita a muchas familias el acceso a la salud y a las medicinas, como lo podemos ver a través del relato de Matías. Es verdad que también existe la salud pública en nuestro país, pero lamentablemente no alcanza a responder a las necesidades de todos, lo que nos obliga a solicitar servicios privados.
Por otra parte quisiera felicitarlos por mostrar que el problema de los sordos y mudos no solo tiene que ser tratado ayudando a personas que padecen de esa enfermedad, sino que también es necesario lograr que las personas tengan la posibilidad de prevenir la proliferación de dichas patologías. Creo que este punto no es muy tratado cuando se habla del tema de los sordos-mudos, así que me alegra que jóvenes estudiantes como ustedes contribuyan también a la educación de todos nosotros.
Un abrazo.
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